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Terreno estéril. “Refinería” de Calderón continúa costando millones al erario con López Obrador

A la fecha se han pagado más de mil 800 millones de pesos por los créditos de la Refinería Bicentenario de Felipe Calderón que nunca se construyó. El terreno sigue sin utilizarse y generando costos: con AMLO Pemex pagó 195 millones tan sólo en 2020 según la ASF.

2 / 11 / 22

EMEEQUIS.– A 14 años del anuncio del que, para entonces, sería el proyecto de refinación más ambicioso en la historia, la Refinería Bicentenario, este “elefante blanco” del gobierno de Felipe Calderón, continúa sangrando las arcas de los mexicanos. 

A la fecha, con base en información financiera del gobierno de Hidalgo e informes de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), se han pagado más de mil 800 millones de pesos por los créditos contraídos en 2009. Es decir, supera el monto original de la deuda. Además, el pasivo restante alcanza otros mil millones.   

En este sexenio, en el ejercicio fiscal 2020, según la ASF, Pemex realizó 12 pagos mensuales, por 124.9 millones de pesos más intereses por 70.5 millones, que corresponden a un compromiso financiero fijo hasta el fin de la deuda. 

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Pero la tierra, aun con los costos que implica tenerla, ha sido improductiva por casi tres lustros. Por esta razón, el año anterior el órgano fiscalizador pidió al gobierno de Andrés Manuel López Obrador definir un proyecto viable, por el agravio al patrimonio que implicaba pagar por terrenos ociosos (auditoría 446-DE a la deuda de Pemex Corporativo). 

La fallida refinería, además, está asociada con el caso Odebrecht, cuyos exejecutivos admitieron desde diciembre de 2016, ante una corte federal de Nueva York, haber sobornado con 10.5 millones de dólares a funcionarios del gobierno de Enrique Peña Nieto a cambio de contratos. La Bicentenario era el centro donde aquel entramado de corrupción pretendía sentar sus reales. 

El pasado 3 de febrero, en su visita a Hidalgo, el presidente López Obrador anunció la construcción de un hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el terreno que inicialmente era para la segunda refinería de Tula. Con esto, buscan quitar la ociosidad a tierras que antes pertenecían a campesinos, quienes sembraban toneladas de frijol, trigo, cebada, tomate, calabacita y chile verde, sustento de una región con vocación agrícola, ahora en pugna por cárteles y grupos de huachicoleros que pelean por los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), y han convertido a Hidalgo en el estado más “ordeñado” del país desde 2018. 

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 La Auditoría Superior de la Federación reclama que el gobierno sigue gastando sin tener un plan para ese terreno. 

NO SE HA DADO USO EN ESTE SEXENIO

Al 30 de septiembre de 2019, el gobierno de Hidalgo y Pemex habían pagado por concepto de capital e interés, mil 643 millones 516 mil 223.75 pesos por la deuda de los terrenos. 

Inicialmente, el 11 de agosto de 2009, Hidalgo, con Miguel Osorio Chong como gobernador (PRI), contrajo un crédito con Banco Nacional de México, S.A. (Banamex) por mil 500 millones de pesos, a pagar en 12 años. En ese momento, la administración de Felipe Calderón había condicionado la donación de un predio de al menos 700 hectáreas para que en Tula se construyera una nueva refinería; de lo contrario, optaría por Guanajuato, gobernador por el PAN, de la misma filiación que Calderón. 

Porque los intereses de la deuda comprometían las finanzas estatales, el primero de febrero de 2012, sin avances en el proyecto y en el último año de gobierno de Calderón Hinojosa, Hidalgo, ya en el mandato de José Francisco Olvera Ruiz, solicitó un crédito por mil 471 millones 852 mil 537 al Banco Mercantil del Norte S.A. (Banorte), a 15 años a partir de entonces, para liquidar el compromiso que tenía con Banamex. 

Con base en el Registro Público Único de Financiamientos y Obligaciones del gobierno hidalguense, entre 2009 y el primer mes de 2012 la entidad pagó a Banamex 613 millones 311 mil 818 pesos por el crédito original. Desde esa fecha y hasta el 31 de septiembre de 2019, a Banorte había pagado otros mil 30 millones 204 mil 405.75 pesos por el refinanciamiento.  

La suma de ambos pagos asciende a mil 643 millones 516 mil 223.75 pesos, monto superior al crédito inicial, pero no es todo. 

En el segundo informe de la cuenta pública 2020 presentado en octubre pasado, la Auditoría Superior de la Federación evidenció que Pemex –que absorbió la deuda cuando se determinó la cancelación definitiva de la obra– destinó, aquel 2020, 195 millones 539 mil 500 pesos en abono a capital e intereses por la deuda de los terrenos. 

Con esto, el gasto por el crédito para la tierra sin uso alcanza los mil 839 millones 55 mil 723.75 pesos. Para entonces, todavía se debían cerca de mil millones, cuyo compromiso de pago culmina en 2027. 

La ASF emitió la recomendación 2020-6-90T9N-19-0446-01-002 para que Petróleos Mexicanos presentara evidencia de un proyecto competente en el predio, cuya inutilidad, mencionó, iba en detrimento del patrimonio del Estado. 

La petrolera respondió a la ASF, en un intento por solventar la recomendación, que “los proyectos que se podrían ejecutar en el terreno consistirían en la construcción de una Central de Almacenamiento y Bombeo de productos refinados, que incluya 600 mil barriles de almacenamiento, casa de bombas y llenaderas; la construcción y almacenamiento estratégico de crudo para las refinerías de Tula y Salamanca hasta por un millón de barriles, o retomar la construcción de una nueva refinería como resultado de alguna alianza estratégica”; no obstante, aquel el informe no incluye fechas tentativas ni definición o modo en el que se ejecutaría alguna de estas obras.  

La auditoría replicó que, desde que recibió del gobierno de Hidalgo los terrenos tras la suspensión de la refinería inicial, no se había desarrollado ninguno de los proyectos antes referidos y no se tenía definido el uso o destino del predio.  

El 3 de febrero, en Hidalgo, AMLO prometió un hospital en ese terreno. Foto: lopezobrador.org.mx.

PROMESAS DE UN HOSPITAL

Sin embargo, no fue ninguno de estos proyectos. El 3 de febrero pasado el presidente anunció la construcción de un hospital y, una semana después, el director general del IMSS, Zoé Robledo, dijo que esta obra estará terminada en 2023. 

“La refinería ésta, frustrada de Tula, pues no se construyó porque no era esa la idea, se compró el terreno, se hizo creo que la barda, sí se ejerció un presupuesto.

“Entonces, ahora –qué bien que preguntas– estamos estableciendo comunicación con el gobierno de Hidalgo porque queremos que ahí esté un gran hospital para la atención de toda la región. Es un compromiso construir un hospital del Seguro Social, no sólo para derechohabientes, sino para población abierta, lo que se conoce como IMSS-Bienestar. Entonces, se va a utilizar ese terreno. Ya fue a verlo el director del Seguro Social y se le va a dar uso en beneficio de la población a ese terreno”, dijo el presidente en la conferencia matutina ese 3 de febrero.

Mientras que en la conferencia del 10 de febrero, Zoé Robledo afirmó que llevan a cabo los trámites para que Pemex done el terreno. Por el tamaño de este polígono, añadió, es posible contar con un nosocomio de 114 camas y de especialidades médicas. 

El predio, con sólo una barda, converge en un territorio que involucra a tres municipios donde, con base en informes de inteligencia, operaban grupos dedicados a la extracción de hidrocarburo mediante tomas clandestinas. Enfrentados entre sí, estos grupos son responsables de las muertes violentas, balaceras y la violencia generada en la región, según la policía estatal. 

PEÑA NIETO TAMBIÉN FALLÓ

El domingo 20 de mayo de 2012, en la Plaza de Toros Vicente Segura de Pachuca, apoyado por el denominado Grupo Hidalgo –con los exgobernadores Miguel Osorio y Jesús Murillo Karam, que serían secretario de Gobernación y procurador, respectivamente–, el entonces candidato Enrique Peña Nieto comprometió ante notario (compromiso 81) construir la Refinería Bicentenario. “Sólo ha sido una promesa que nosotros haremos realidad”, dijo sobre la inexistente planta procesadora de crudo. 

Dos meses después de aquel hecho, según la cronología del caso Odebrecht citada por los exdirectivos en el proceso que llevan en Estados Unidos, la firma brasileña comenzó a entregar dinero a Emilio Lozoya a cambio de obras en el segundo tren de refinación en Tula cuando el operador de Peña Nieto fuera director de Pemex.     

Un informe elaborado por Pemex Refinación (hoy Transformación Industrial) detalla que el gobierno federal, en el periodo de Calderón y Peña, destinó mil 794 millones 404 mil 37 pesos en trabajos en el predio de la fallida refinería, que consistían en retiro de residuos, acondicionamiento del predio y en una barda perimetral.  Esto es más que el valor original de los terrenos, que se ubican en los límites de los municipios de Atitalaquia (430 hectáreas), Tula (70) y Tlaxcoapan (200). 

Únicamente en la barda, erigida entre 2011 y 2013, pagaron 105 millones 251 mil 526 pesos a la empresa Martínez Aguilar Construcciones SA de CV, de acuerdo con el contrato ROPL01711P.  

 Las 700 hectáreas de lo que sería la Refinería Bicentenario siguen ociosas y generando gastos. Foto: Especial. 

ESTUDIOS Y MÁS ESTUDIOS (CON CARGO AL ERARIO)

No son todos los gastos.  

Además de los trabajos de obra, Pemex destinó 5 mil 538 millones 182 mil 511.64 pesos en estudios, análisis, configuraciones y adecuaciones previstas para el sitio, según otro informe obtenido vía transparencia. 

Por ejemplo, en la “Consolidación de la Ingeniería Conceptual, Desarrollo de la Ingeniería Básica, Ingeniería de Detalle y Paquete IPC, para la construcción de ductos de suministro y distribución para la Nueva Refinería en Tula”, que corresponde al contrato RPSA00412P firmado con el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), presupuestó 552.08 millones de pesos, aunque finalmente hubo una reducción de 138 millones. 

En “Estudios de Impacto Ambiental y de Riesgo Ambiental”, a cargo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), destinó otros 72.4 millones; en “Estudio Geohidrológico para el abastecimiento de agua subterránea a la Nueva Refinería”, que realizó la Comisión Federal de Electricidad (CFE) entre 2011 y 2013, otros 21 millones de pesos, y en “Ingeniería y administración del Proyecto en la Etapa FEL III de la Nueva Refinería en Tula, Hidalgo”, 75 millones de dólares más. 

Estos últimos trabajos, a cargo de Fluor Enterprises, Inc., Ica Fluor Daniels S. De R.L. De C.V., Fluor Limited, Fluor Canada, Ltd, Fluor S.A, Fluor Daniel Illinois, Inc., Fluor Engineering Corporation, Fluor Daniel Latin America, Inc, Fluor Consultants B.V., Fluor Transworld Services, Inc y Fluor Intercontinental, Inc, se llevaron a cabo entre 2012 y 2014. 

El proyecto de la refinería Bicentenario fue cancelado en 2014, en el gobierno de Peña Nieto, al argumentar insolvencia financiera. Pemex comprometió pagar la deuda por los terrenos contraída por Hidalgo, y comenzó: 222.1 millones de pesos en 2015, 613.3 mdp en 2016, 104.1 mdp en 2017, 229 mdp en 2019… pero la tierra sigue sin uso.  

@axelchl 

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SOBRE EL AUTOR

Áxel Chávez



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