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Caso Colosio: Genaro García Luna tenía 25 años y espiaba al EZLN

García Luna entró al Cisen desde 1989, aunque él mismo asegura que fue en 1994. “Me estrené en el Cisen que había fundado Jorge Carrillo Olea durante el gobierno de Salinas. Empiezo ahí en 1994. Jorge Tello fue nuestro jefe”. El ahora implicado en el caso Colosio contó su historia en el libro “Las cinco vidas de Genaro García Luna”. Nunca mencionó a Colosio, como tampoco hay registro de su nombre asociado al magnicidio en otras fuentes.

2 / 01 / 24

El nuevo tema de la 4T: Genaro García Luna y Colosio. Foto: Cuartoscuro.com.

EMEEQUIS.– ¿Qué hacía Genaro García Luna en 1994, cuando según la FGR ayudó a escapar al supuesto segundo tirador del asesinato de Luis Donaldo Colosio? El ahora preso en EU por acusaciones de narcotráfico tenía 25 años (nació el 10 de julio de 1968) y trabajaba para el Cisen (Centro de Investigación y Seguridad Nacional).

Su primera misión fue espiar a los zapatistas: “Me estrené en el Cisen que había fundado Jorge Carrillo Olea durante el gobierno de Salinas. Empiezo ahí en 1994. Jorge Tello fue nuestro jefe cuando entré al Cisen; yo fui a aprender. Nos enfocamos entonces en el tema de los zapatistas”.

Son palabras textuales de García Luna, recogidas en 2017 por Guadalupe Correa-Cabrera y Tony Payan para el libro Las cinco vidas de Genaro García Luna, editado por El Colegio de México (Colmex) en 2021, dos años después de la detención en Estados Unidos del otrora “súper policía”.

Sobre el Cisen, otros reportes ubican su ingreso desde 1989. En el libro El señor de la muerte, de Francisco Cruz, se menciona que su protector en aquel entonces fue el almirante Wilfrido Robledo Madrid. García Luna tenía 21 años y venía de un pasado de pobreza en la colonia Romero Rubio de la capital.

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AMLO se refirió este jueves a los inicios de García Luna en el Cisen.

En su conferencia de prensa de este jueves, López Obrador también señaló que García Luna ingresó al Cisen en ese año: “Del Villar (Fernando), que era delegado del PRI, después de que nos ‘arreglan’, entra Salinas al gobierno y es director del Cisen. En ese entonces, el 89, entra García Luna, jovencito. ¿Cuántos años tiene García Luna ahora? 55… en el 89 cuántos tenía… 21 años. Se forma ahí. Está en 89, y en el 94, es lo de Colosio. De acuerdo a esta investigación nueva, que retoma la Fiscalía, él va a Tijuana y deja libre al agente del Cisen que se le está acusando como el segundo tirador”.

Sin embargo, otras fuentes periodísticas, como esta entrevista de 2019, señalan que Jorge Carrillo Olea fue el fundador del Cisen, donde estuvo al mando entre 1989 y 1990.

López Obrador aseguró, con ironía, que fue “casualidad” que la salida del reportaje que asocia su campaña de 2006 con el narco coincidiera con esta línea de investigación de la FGR.

EL LIBRO DE SUS ANÉCDOTAS POLICIACAS

El libro de Las cinco vidas de Genaro García Luna se basó en conversaciones que tuvieron los autores con García Luna en Houston en 2017. En esas páginas, quien fuera secretario de Seguridad con Felipe Calderón (2006-2012), narra su ascenso en la carrera policial, aunque él mismo no se consideraba policía, sino técnico, pues estudió ingeniería mecánica (UAM).

En todo el ejemplar no existen menciones al caso Colosio, a pesar de que son charlas detalladas sobre las actividades de García Luna en su paso por varias dependencias de seguridad.

Hay más de 3 mil kilómetros en línea recta entre San Cristóbal de las Casas, Chiapas, uno de los epicentros del levantamiento zapatista de 1994, y Tijuana, Baja California, donde ocurrió el magnicidio.

Sin embargo, la FGR aseguró el pasado 29 de enero: “Jorge Antonio ‘S’ fue liberado en evidente encubrimiento delictivo vinculado directamente con Genaro ‘G’, quien en ese momento era Subdirector Operativo del CISEN, y lo rescató en Tijuana. Las pruebas presentadas por la FGR demuestran su presencia en el lugar del homicidio, en el momento del crimen; en la ropa del acusado se encontró el tipo de sangre de la víctima; y hay pruebas de que disparó un arma. Ninguna prueba de descargo lo ha podido favorecer”.

De acuerdo con García Luna, por esas fechas le fue encomendado el seguimiento de las actividades del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que se levantó en armas el 1 de enero de 1994 y abolló el “milagro” económico de Carlos Salinas, para entrar en un periodo de inestabilidad que tuvo su pico casi tres meses después (23 de marzo), con el asesinato de Colosio, candidato presidencial del PRI por designación del mismo Salinas (“dedazo”).

García Luna describió sus funciones en 1994 con amplitud de detalles: “Chiapas fue una gran escuela. Recuerden cómo el zapatismo le declara la guerra al Estado mexicano. Había gente de muchos bandos que participaba en la guerrilla. Se requería de recursos y organización para mantener al movimiento y financiarlo. Debíamos investigar a estos actores que alimentaban la subversión. Ahí reconocí la importante capacidad de los servicios de inteligencia en las labores de seguridad pública. Aprendí también en ese tiempo a hacer gestión política para atender a la comunidad; unos de los objetivos de esa tarea era el de la despresurización política. Así se trabajó con Marcos”.

“NOS ADIESTRARON EN LABORES DE ESPIONAJE”

Les platicó de la formación que recibió para convertirse en espía del gobierno: “Yo soy parte del primer cuadro formado. Me mandaron a Estados Unidos, Inglaterra, Israel, Alemania, España. Aprendí el modelo anfibio. Nos adiestraron en labores de espionaje; en eso los rusos y los israelitas son expertos. Les recomiendo ver una película: The Recruit (2003). Es un peliculón. Así me reclutaron. Así me eligieron”.

Los autores narran que García Luna usó la teoría de redes para darle seguimiento al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y formar parte de un grupo antiterrorista del Cisen. “Su principal tarea entonces eran las actividades de inteligencia estratégica sobre el EZLN y otros posibles grupos guerrilleros que aparecieron en esa época, como lo fue después, en 1996, el Ejército Popular Revolucionario (EPR)”.

El propio García Luna describe sus actividades en este periodo. “Cuando estaba en el Cisen, yo me hacía cargo de la parte de seguridad pública en lo que nacía la PFP. Estuve ahí desde 1993-1994 hasta 1998, cuando entré a la Policía Federal. Aprendí de tácticas de coerción, también sobre terrorismo, y me empapé de la doctrina. Yo hablaba con todos y aprendí de todos; aprendí muy bien. Me especialicé en robo de camiones de carga, en armas de fuego y secuestros”.

Aunque nunca mencionó participación alguna en los hechos de Tijuana, su jefe de aquel entonces, Jorge Tello, sí ha sido mencionado en relación al asesinato de Colosio.

TELLO: EL JEFE

En septiembre del año pasado, el columnista Raymundo Riva Palacio señaló que el gobierno de López Obrador tenía en la mira el caso Colosio: “Los nuevos actores a perseguir son el expresidente Carlos Salinas, José Córdoba Montoya, que fue el jefe de Oficina de la Presidencia, y el CISEN -hoy Centro Nacional de Inteligencia-, que dirigía Jorge Tello Peón, a quienes quieren acusar de tortura y violación al debido proceso”.

Y este miércoles Julián Andrade publicó en su columna Confidente Emeequis: “La implicación de Genaro García Luna sí es un asunto para destacar, porque en 30 años nadie se había referido a él. La acusación que ahora hace la FGR resulta muy conveniente al relato que se alienta, día con día, desde Palacio Nacional.

“García Luna fue reclutado para entrar al área de inteligencia desde que era estudiante de ingeniería, iniciando como analista, para después participar en actividades relacionadas con la vigilancia al EZLN y a otros grupos guerrilleros.

“¿Por qué lo mandarían a rescatar a Sánchez Ortega? ¿Si realizó diligencias en favor de su colega, cómo es que estas nunca quedaron asentadas en documento alguno?”.

COLOSIO RIOJAS: EL MANOSEO POLÍTICO

El pasado 29 de enero, Luis Donaldo Colosio Riojas pidió al presidente indultar a Mario Aburto, sentenciado como único tirador en el asesinato de su padre, Luis Donaldo Colosio Murrieta: “Apelando a la compasión del presidente, yo diría que mejor indulte a Mario Aburto, que ponga carpetazo final a este asunto y permita que tanto mi familia como México sanemos”.

El presidente se negó: “No puedo hacerlo. Sé que él (Colosio Riojas) ya no quiere, ni sus familiares, saber nada de esto, que fue terrible, pero se trata, repito, de un asunto de Estado y yo quiero que, en lo que a mí corresponde, no se deje de investigar”.

Xóchitl Gálvez, la precandidata opositora, acusó al mandatario de usar el caso como “una caja china” para distraer de los problemas del país.

Y este miércoles 31, Colosio Riojas volvió a la carga contra AMLO: “Si no tiene intención de hacer política del caso, entonces no tendría por qué estarlo mencionando en su mañanera. Simplemente permitir que la Fiscalía especializada siga el curso de la investigación”. Remató con: “Necesitamos justicia, no venganza”.

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SOBRE EL AUTOR

Osvaldo Anaya



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