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Acusaciones de acoso sexual: las cuentas pendientes que dejó Porfirio Muñoz Ledo

“Cuando él muere y no se habla nada del asunto, vuelve la furia. Lo que yo sentí cuando me hizo lo que me hizo no fue miedo, fue furia. La furia también contra todos los que están omitiendo esta conducta criminal, no está completo el balance”, señala Diana Rangel Alfaro en entrevista. Advierte que al no nombrar las violencias de los políticos se manda el mensaje que “no importa” agredir a las mujeres.

8 / 8 / 23

EMEEQUIS.– “Yo te puedo ofrecer otro tipo de vida. En donde un día despiertes en Londres, un día en París. ¿De verdad quieres estudiar y llevar a cabo el plan que tienes?”, fue el cuestionamiento que Porfirio Muñoz Ledo le hizo a Diana Rangel en 2006, mientras se encontraban al interior de un restaurante privado en la zona de Reforma en la Ciudad de México. 

Él le propuso dejar sus planes y expectativas profesionales de irse a estudiar al extranjero, a cambio de tener una vida juntos. “Estoy enamorado de ti y te ofrezco esta vida”. Se abalanzó para intentar besarla, pero ella lo empujó y salió corriendo del lugar. 

“Antes y después de esto, el tipo llamaba constantemente a mi celular, a casa de mi mamá, también al celular de mi amiga. Se volvió desagradable tenerlo todo el tiempo hablándome… Suspendí mi línea telefónica, mi celular y me fuí a Estados Unidos. No volví a verlo”.

Nunca comentó la situación con sus amigas, compañeras, ni con su familia. 

Diana Rangel Alfaro, ahora politóloga especialista en asuntos públicos, cuenta a EMEEQUIS la historia de acoso sexual que sufrió por parte del reconocido político mexicano Porfirio Muñoz Ledo, fallecido el pasado 9 de julio a los 89 años de edad. 

Se decide a nombrarlo por la “furia” que le provocó el desbalance mediático sobre la manera en que se contó la historia de Muñoz Ledo a su muerte. Ocultando, omitiendo y olvidando las múltiples denuncias de abuso, acoso y violencia sexual que lo señalaron como responsable.

“Lo escabroso en la vida de este personaje está ahí y nadie dijo nada”, dice Diana, quien reconoce que pese a la trascendencia del político, al no reconocer las violencias que ejerció ostentando cargos políticos, “pareciera que no es importante. Manda el mensaje de que no importa”, afirma.

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Era 2006, cuando Diana acababa de egresar del Centro de Investigación y Docencia Económicas, tras graduarse de la licenciatura en Ciencia Política y Relaciones Internacionales. Comenzó a trabajar en el entonces Instituto Federal Electoral, al interior del equipo de Mariana Saiz Fernández, ex esposa de Porfirio Muñoz Ledo. 

Ahí se dio el primer acercamiento entre ellos. Él tenía 73 años, ella apenas pasaba de los 20. 

Iniciando como practicante formó parte del equipo de trabajo de la expareja de Muñoz Ledo, antes de mudarse a Estados Unidos para iniciar una maestría en Administración Pública en New York University.

Con el pretexto de hablar de su futuro y aspiraciones por estudiar un posgrado en el extranjero, le ofreció presentarla con amigos que podrían ayudarle en su desarrollo profesional. Sin embargo, las insinuaciones comenzaron a aumentar después de que Muñoz Ledo terminara su matrimonio.

Pronto comenzó a llamarla insistentemente. La invitaba a comer, a tomar tragos. Hasta que en el restaurante fue que ella tuvo que huir de la agresión. 

“Se me abalanza para tratar de besarme y tocarme. Yo alcancé a empujarlo, le di una patada y salí corriendo de ahí. Agarré mi coche y me fui”, recuerda Diana el momento con desagrado, por el uso de las influencias políticas del funcionario para prometer apoyos profesionales a cambio de cercanía personal. 

“Cuando él muere y no se habla nada del asunto, vuelve la furia. Lo que yo sentí cuando me hizo lo que me hizo no fue miedo, fue furia. La furia también contra todos los que están omitiendo esta conducta criminal, no está completo el balance”, reconoce que al no nombrar las violencias de los políticos mexicanos se seguirá mandando el mensaje de que “no importa” agredir a las mujeres.

 Muñoz Ledo en la Cámara de Diputados. Foto: Cuartoscuro.com.

LAS OTRAS DENUNCIAS CONTRA PORFIRIO

El acoso y hostigamiento que vivió Diana no es la única denuncia que pesa contra el fallecido expresidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo. 

El 12 de octubre de 2020, un grupo de manifestantes encapuchadas del rostro, tomó la sede de Morena en la Ciudad de México. Colocaron tendederos de denuncias por las agresiones presuntamente cometidas por el fundador del PRD, Porfirio Muñoz Ledo, quien aspiraba a dirigir el partido morenista. 

“No vamos a permitir que ningún agresor sexual entre a Morena. No vamos a permitir que ningún agresor sexual se apropie de estas instalaciones. La cuarta transformación será feminista o no será”, fueron algunas de las consignas que lanzaron las manifestantes. 

Movilización contra Muñoz Ledo.

Tomaron las instalaciones en protesta de que Muñoz Ledo lograra la presidencia del partido. Referían que existían más de 10 relatos de víctimas que señalaban a Muñoz Ledo por abuso y acoso sexual. 

Al día siguiente, una veintena de diputadas de Morena presentaba una conferencia de prensa en el recinto legislativo para denunciar las conductas de Muñoz Ledo, aseguraron que que darían “el acompañamiento y todo el respaldo necesario” a las mujeres que lo responsabilizaron por acoso y abuso sexual.

“Estamos de lado de las víctimas. La sociedad no puede seguir cerrando los ojos a la evidencia que hay sobre el abuso”, refirió la ahora exdiputada, Ángeles Huerta, quien dijo acompañaría a las víctimas a realizar una denuncia penal. 

Declaró ante la prensa que existían imágenes y videos de las víctimas que probaban las conductas indebidas del entonces legislador. Aseguraron que escalarían la denuncia a las comisiones de ética y honor de Morena en la Cámara de Diputados para dar que se diera investigación y seguimiento a los casos. 

Esto ocurría en medio de una disputa por la dirigencia de Morena entre Porfirio Muñoz Ledo y Mario Delgado. Incluso, en la conferencia de prensa de las diputadas, acusaron al legislador de “poner una cortina de humo” por acusar a Delgado por desvío de recursos públicos, mientras que se intentaba ocultar las denuncias de acoso en su contra. 

“No podemos permitir que se pretende seguir poniendo una cortina de humo con acusaciones falsas sin fundamento… No podemos dejar de preocuparnos por los graves señalamientos que se han hecho en contra de Porfirio Muñoz Ledo”, dijo la diputada de Morena, Ángeles Huerta. 

Las denuncias no escalaron. No hubo resolución, tampoco amonestaciones contra Muñoz Ledo. Las diputadas terminaron su periodo de cargo y Mario Delgado asumió la presidencia del partido. 

Consultadas por EMEEQUIS, dos diputadas que afirmaron acompañarían la ratificación de denuncia formal se deslindaron de la misma. Las ahora exdiputadas, ya que su cargo concluyó durante 2021, omitieron informar sobre los resultados o amonestaciones que se dieron hacia el legislador Porfirio Muñoz Ledo. 

“No tengo más datos que los que esas muchachas dieron en la Cámara. Solamente fui la recepción de esas denuncias pero nunca pude darle una continuidad puesto a que ellas no lo hicieron. Yo no presenté ninguna denuncia formal, yo dije que había algo que resolver”, aseguró la diputada Ángeles Huerta a EMEEQUIS

En tanto, la exdiputada de Morena, María Guillermina Alvarado, desistió de responder al ser cuestionada por este medio sobre el estatus de la denuncia que presentó junto a otras legisladoras. 

Mientras tanto, en el Comité de Ética de la Cámara de Diputados, presidida por el diputado morenista, Jaime Humberto Pérez Bernabé, se solicitó una postura para conocer sobre las resoluciones del caso, pero hasta la publicación del mismo, no se ha otorgado una contestación. 

LA POSTURA DE SU ASISTENTE

En consideración con la familia, equipo y parte legal del fallecido político. Este medio solicitó a través de su asistente y otra persona quienes afirmaron formar parte del equipo que acompaña al legislador; sin embargo prescindieron de dar contestación.

Minerva Alamillo Gabriel, quien se desempeñó como asistente particular de Porfirio Muñoz Ledo hasta su fallecimiento, accedió a comentar respecto a las denuncias que señalan al legislador por acoso sexual. Negando que se hayan recibido denuncias penales. 

“No puedo emitir algún comentario sobre las presuntas denuncias ya que nunca tuve conocimiento alguno de ellas. Si nos hubiera llegado alguna denuncia penal presentada ante las autoridades correspondientes la hubiéramos analizado y yo como mujer feminista hubiera apoyado a la víctima, pero nunca fuimos notificados ni en la oficina ni en su domicilio”, refirió a través de postura por escrito entregada a este medio.

Minerva Alamillo con Muñoz Ledo. Foto: Instagram.

Afirmó que, de manera personal, no vivió experiencias de acoso durante su trabajo con el diputado, al que agradeció por ser su guía y mentor en la política al brindarle su apoyo y asesoría. 

“Porfirio me enseñó que la coherencia en un político es lo más importante. Así, honraremos su memoria y trabajaremos incansablemente para construir un futuro más justo y equitativo, siguiendo su ejemplo de integridad y compromiso. Recordaremos siempre a Porfirio Muñoz Ledo como un ser excepcional, un faro de sabiduría y un ejemplo a seguir”, señaló su excolaboradora.  

ACOSO Y VIOLENCIA EN LA CÁMARA DE DIPUTADOS 

La violencia de género se muestra en diversos casos al interior de la Cámara de Diputados. 

Del año 2012 a 2022, se han reportado 30 denuncias por acoso, hostigamiento y violencia sexual en la Cámara de Diputados, por conductas ejercidas hacia legisladoras o personal del recinto, de acuerdo con información obtenida vía ley de transparencia a la Dirección de Quejas y Denuncias.

La Contraloría Interna de la Cámara de Diputados recibió ocho expedientes referentes a conductas de acoso sexual, acoso sexual, violación y hostigamiento durante el 2012 a 2019.

De acuerdo con la solicitud de información 1141/2019, de estos expedientes 3 se registraron durante 2014; 3 en el año 2015; uno en 2018 y otro en 2018. Mientras que   de 2019 se omitió a brindar información. 

Sin embargo, a la respuesta de una solicitud previa se refirió que durante el mismo periodo de tiempo, se encontraron “cero amonestaciones” con motivo de reportes que se hubieran presentado por acoso sexual. 

En la solicitud 1610/2021 se contabiliza que en el año 2020 se registraron 10 expedientes por conductas de acoso sexual. En todos los casos los denunciados son hombres y las víctimas mujeres. 

Mientras que durante 2021 fueron 6 los expedientes por “presunto acoso sexual”, los que se recibieron en la Dirección General de Quejas, Denuncias e Inconformidades. En tres de los casos se declaró “acuerdo de archivo por falta de elementos”. 

Durante el año 2022 se analizaron nueve expedientes; 6 por acoso sexual, uno por hostigamiento sexual, y 2 que contenían las conductas de acoso sexual y laboral. 

Durante el año 2022 se analizaron nueve expedientes; 6 por acoso sexual, uno por hostigamiento sexual, y 2 que contenían las conductas de acoso sexual y laboral. 

CASOS DE VIOLENCIA SEXUAL QUE ENCUBRE LA POLÍTICA MEXICANA

El velo de impunidad se ha reflejado ante las denuncias de violencia sexual cuando se hacen públicas acusaciones contra políticos mexicanos, o quienes han ostentado de cargos públicos. 

Desde finales de 2021, la diputada local del PAN, Luisa Gutierrez, ha llevado un proceso contra el diputado morenista, Nazario Norberto Sánchez por supuestos actos se acoso sexual al interior del recinto legislativo de la Ciudad de México. 

Acusó al diputado por abrazarla y tocarla de manera indebido durante sesión. La diputada ha referido opacidad y falta de acción de las autoridades ante la denuncia que se encuentra ratificada ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México. 

El exembajador de México ante la Unesco, Andrés Roemer, tiene al menos 15 denuncias por violencia sexual desde 2020. En mayo de 2021, la Fiscalía de la Ciudad de México le giró órdenes de aprehensión que siguen sin cumplimentarse. 

Desde Israel, donde se encuentra refugiado y prófugo, ha intentado denunciar y amagar legalmente a sus víctimas que lo señalan como responsable de violación, abuso y acoso sexual con el cobijo del poder que ostentó durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. 

El historiador mexicano Pedro Salmerón, que había sido postulado como embajador de México en Panamá, fue señalado por alumnas y exalumnas del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) por acoso sexual.

En respuesta a las acusaciones, Salmerón demandó por daño moral a 29 personas, entre ellas senadoras, diputadas, medios de comunicación y periodistas que denunciaron las agresiones.

El ex diputado de Morena, Saúl Huerta Corona, fue detenido en abril de 2021 acusado de agresión sexual y violación en agravio de jovenes menores de edad. Permanece en prisión preventiva desde entonces en espera de sentencia. 

@GloriaPE_

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SOBRE EL AUTOR

Gloria Piña

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