Dólar17.12

Las calles se pintaron de violeta: exigen justicia entre música, baile y consignas

Más de 90 mil personas inundaron las calles de la CDMX entre consignas, exigencias de justicia, historias de drama, pero también cumbias, alegría y solidaridad.

3 / 9 / 23

Por Maricarmen Gutiérrez, Frida Mendoza y Gloria Piña

EMEEQUIS.– La marea violeta volvió a inundar calles de la Ciudad de México. Este 8 de marzo, la conmemoración del Día Internacional de la Mujer convocó a más de 90 mil personas, según cifras oficiales del gobierno capitalino.

La manifestación contó con diversas convocatorias en las que algunos contingentes partieron del Monumento a la Revolución y otros de la Glorieta de las Mujeres que Luchan, por lo que desde antes de las tres de la tarde -hora pactada para iniciar- colectivas y contingentes ubicadas en metro Revolución ya estaban partiendo rumbo al Zócalo para que entre todas pudiera desahogarse el espacio.

Foto: Crisanta Espinosa / Cuartoscuro.com.

PROTEGER LA GLORIETA DE LAS MUJERES QUE LUCHAN 

En la Glorieta de las Mujeres que Luchan, su persistencia sigue amenazada por el gobierno de la Ciudad de México, aún este 8 de marzo. 

Mientras que la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum insiste en incluir en la antigua Glorieta de Colón la escultura de la Joven de Amajac, para celebrar a las comunidades indígenas; las colectivas feministas resisten por proteger su espacio.

 Newsletter

Mantente informado sobre lo que más te importa

Recibe las noticias más relevantes del día en tu e-mail

Al suscribirte aceptas nuestros
términos y condiciones

El monumento se encuentra tomado desde 2021 por colectivas de mujeres sobrevivientes de violencia, madres buscadoras y de víctimas de feminicio para conmemorar a través de una Antimonumenta la lucha de las mujeres en un país feminicida. 

Entre los colectivos de este 8 de marzo se esperó la llegada del “primer contingente indígena” integrado por 500 mujeres como parte del Movimiento de Mujeres Indígenas Originarias, quienes marcharían para pedir que se instalara la escultura de la Joven de Amajac, sin embargo nunca se percibió su presencia durante la movilización. 

Para el grupo de mujeres que conforman la Antimonumenta de las Mujeres que Lucha, esto representa una amenaza con intenciones políticas por parte del gobierno capitalino, quienes buscan despojarlas de este espacio conmemorativo y de reflexión. 

“Definitivamente tiene tintes políticos. Vienen elecciones y Claudia Sheinbaum se pone a decir que es feminista, pero al final nos ataca”, cuenta en entrevista con EMEEQUIS, una de las mujeres que forman parte de la organización de la Antimonumenta, quien se niega a dar su nombre por seguridad ya que han recibido amenazas. 

Refieren que a pesar que han accedido con el gobierno de la ciudad a tener mesas de trabajo para dialogar sobre la importancia de mantener la Glorieta de las Mujeres que Luchan, se presentan grupos de choque a las reuniones y no ha habido ningún avance. 

Esta contramovilización que se realizaría el 8M por parte de comunidades indígenas, la perciben como una amenaza para retirarles el espacio, pero nunca apareció el contingente formado por 500 mujeres indígenas. 

“Ese contingente no lo hemos visto, no lo conocemos. Es un ente que no sabemos quienes sean”, refieren las integrante de la Glorieta de las Mujeres que luchan, piensan que se trata de es un discurso que se inventa desde el gobierno para confrontarlas por retirarles el espacio.

“Este espacio lo reivindicamos y estamos en lucha porque nos lo quieren quitar. No es por nosotras, es por todas. Las mujeres que luchan son indígenas, buscadoras, madres”. 

ENTRE BAILES Y CONSIGNAS

Durante el trayecto pudo observarse que las manifestantes marcharon junto a sus hijas e hijos. Las pancartas que decían “lucho para que mi hija mañana regrese a salvo a casa” o  “estoy criando a un hombre con el que tu hija estará a salvo” se convirtieron en una constante mientras que los menores lucían tranquilos y felices de manifestarse. 

Entre las consignas habituales de las manifestantes, la música estuvo presente desde la batucada en la Glorieta de las Mujeres que Luchan, las mujeres que marcharon con bocinas en la espalda, violinistas, chelistas y todo tipo de instrumentos. Frente a Bellas Artes, muy cerca de la Antimonumenta por los feminicidios se colocó un sonidero feminista que logró que todas las que pasaban se detuvieran unos minutos a bailar.

Del otro lado de la acera estaba un grupo de “Ateneas”, las mujeres policías. Todas portaban un escudo y una dona de cabello morada en la mano y mientras una sostenía una rosa deshidratada, justo detrás de ella, otra uniformada perdió el conocimiento pues aseguraron “se le bajó la presión”.

Entre las manifestantes, una joven auxilió con alcohol, pasándolo de mano en mano hasta que llegara a su destinataria. Esta escena se repitió con más jóvenes que se manifestaban, quienes fueron auxiliadas.   Al respecto, el gobierno capitalino señaló que el Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) atendió a 37 personas, en su mayoría por insolación, golpes y torceduras, mientras que 24 mujeres policías fueron atendidas en el lugar.

Sin embargo, la relación entre manifestantes y policías no fue totalmente cordial. A la altura de Eje Central pudo observarse una confrontación entre ellas donde la brigada Marabunta quedó en medio y logró separar a ambos grupos. Además, en Avenida Juárez, mujeres del bloque negro fueron fotografiadas por elementos de la policía.

En la calle 5 de mayo, uno de los grupos que destacó fue el “Grupo Capoeria” bajo la consigna de “no más violencia machista” los tambores armonizaron la manifestación.

Al llegar al Zócalo todo luce tranquilo. La llegada y despedida de colectivas se mantuvo por más de dos horas. Unas se van y otras llegan a descansar, estirar las piernas, sentarse en la explanada mientras otras se dirigen a las vallas de Palacio Nacional y la Catedral.

Este medio pudo constatar los ataques de la policía hacia las manifestantes que buscaban derribar las vallas. La policía cambió de gas: el primero era color rojo, mientras que el siguiente es blanco y pica mucho más.  

PIDEN JUSTICIA POR FEMINICIDIOS

Poco antes de entrar al Zócalo por la calle de 5 de mayo, una mujer tocaba el organillero mientras alrededor de siete personas sostenían pancartas exigiendo justicia para Melanie, víctima de feminicidio en Morelos.

Su tía, la señora Laura Trejo, relató a EMEEQUIS que hace siete meses su sobrina fue asesinada a balazos por su expareja, Ernesto Ibarra Torres, en el municipio de Huitzilac.

“La propia Fiscalía de Morelos nos ha dicho que ya desistamos del caso y dicen que ‘porque es muy peligroso’. Lo que queremos es justicia, solamente eso”, dijo.

En la plancha del Zócalo reposan dos lonas pidiendo justicia para Zaira Maité quien fue asesinada en julio de 2019. Al frente de las lonas enmarcadas por flores está su tía, Elizabeth Martínez, quien cuenta la historia.

“Estamos exigiendo justicia, Zaira era muy cariñosa y muy alegre, apenas iba a cumplir 20 años y su feminicida fue un hombre con quien ella no quiso seguir una relación. Forcejearon, y él la asfixió y la mató en la Magdalena Contreras, aquí en la Ciudad de México. Necesitamos que nos volteen a ver, no es posible que a cuatro años aún no podamos tener una audiencia porque le conceden amparos a él”, reclamó.

Al caer la noche, pese al viento, las fogatas, el baile y la colecta de carteles se hicieron presentes mientras el bloque negro intentaba retirar las vallas que cubrían Palacio Nacional. Decenas de mujeres reunieron carteles y los pegaron al pie del palacio de Gobierno capitalino así como en las letras de la Ciudad de México.

Una imagen enmarca al Zócalo mientras termina la marcha: la CDMX quedó tapizada de carteles y denuncias de violación.

@emequis

Powered by Froala Editor

Telegram

SOBRE EL AUTOR

ESPECIAL EMEEQUIS

Revela Morena lista de elegidos para encuestas en estados y CDMX

Chiapas, Puebla y Yucatán donde más aspirantes hay con siete personas; Torruco se cuela en CDMX y Jorge Carlos Ramírez Marín en Yucatán

10 / 14 / 23

Revictimización de fiscalías en feminicidios: una carta abierta a los agresores

En su apuro por dar carpetazo a los casos, las Fiscalías incurren en revictimización, al insinuar que hubo agresiones auto infligidas, sólo para apagar la presión mediática, como en el caso de Luz Raquel. Activista advierte: “Son mensajes de permisividad, que al final protegen a los agresores”.

8 / 10 / 22